INVERTIR EN ARTE, ES RENTABLE?

Las inversiones NO tradicionales a períodos largos pueden dejar retornos de hasta el 19% por ciento anual en dólares. Forestación, Arte y Startups son algunas de las opciones. Las claves a tener en cuenta

El Perito y fundador de Givoa, Lic. Gustavo Perino fue entrevistado por la Revista Apertura para hablar de inversión en arte, la transcripción de la publicación impresa en septiembre de 2017 es la siguiente:

Pinceladas de largo alcance

El inversor de arte se diferencia del resto por una característica: detrás del retorno monetario es el deleite estético lo que motiva la compra. Puede tratarse de un coleccionista o de un especulador, pero todos se llevan, además de un retorno asegurado, un producto único e irrepetible para un mercado que, solo en la Argentina y en transacciones registradas, mueve U$S 15 millones anuales.

“Los coleccionistas pueden derivar en inversores o no, pero cada coleccionista cuando va acumulando piezas de una artista, de alguna manera está invirtiendo a largo plazo porque lo que está haciendo es conservar una parte del patrimonio cultural”, describe Gustavo Perino, perito, valuador de obras de arte y fundador de Givoa Consulting. “No es lo mismo tener un Pettoruti colgado en la pared que 1500 acciones de YPF”, destaca.

En este tipo de operaciones se distinguen quienes eligen el arte clásico – más conservadores – y los que asumen más riesgos. En el primero, se trata de artistas consagrados, con una obra catalogada, en la mayoría de los casos fallecidos, por lo que no se consigue nueva producción. Naturalmente, estas piezas elevan su valor. En el caso de pintores que están en sus inicios, la especulación es mayor y quienes apuestan a ellos tienen el ojo más entrenado y siguen a los ganadores de premios y ferias o bienales.

Para hablar de precios, Perino asegura que se deben a los vaivenes del mercado. Lo que hoy gusta al año siguiente puede saturar, por lo que la paciencia a la hora de vender es la regla de oro. Aquí la contra para el inversor es también la liquidez. “No sirve comprar hoy para vender el año que viene. El arte no se comporta como los demás productos que están normalizados o más estudiados, tiene que ver con el gusto de la gente”, agrega.

Sin embargo, si antes se compraba con intención de que fueran los hijos o los nietos quienes vieran la ganancia, Perino asegura que hoy el mercado se multiplicó y, con eso, se acortan los tiempos. Hoy, en cuatro o cinco años, ya pueden verse resultados. En cuanto a la rentabilidad, varía también según el artista, pero el experto asegura que, para alguien consagrado, el piso internacional varía entre el 8 y el 12 por ciento. “Depende del artista, pero en general superan los índices de rentabilidad más conservadores de inversión en Bolsa”, explica.

…en cuanto a los precios, si bien es difícil dar un promedio (ya que el 70% del mercado se mueve en negro), Perino asegura que, con una base de U$S 5000, ya se puede acceder a una pieza que prometerá ganancia. Cada autor tiene un valor por centímetro lineal que determinará el precio de la obra. “La obra vale económicamente por el artista que ostenta. No por su técnica, estilística o soportes”, agrega.  Como todo en el mundo financiero, la rentabilidad será mayor según el riesgo y, aquí, quienes opten por artistas emergentes podrán conseguir números más interesantes si el autor se consagra.

Sobre las precauciones, el perito advierte que entre el 40 y el 45% por ciento de lo que se vende es falso o está mal atribuido, por lo que es indispensable asegurar la veracidad de la obra con un experto….

 

Nota de Givoa: Sobre los artistas consagrados que garantizan rentabilidad es importante destacar que suelen ser también los más falsificados, es por eso que se torna indispensable el asesoramiento y la información. En ese marco, el Instituto ICAE dará en el mes de noviembre un curso que es parte de un ciclo de los “Grandes Maestros” y la primera entrega es del importantísimo artista Antonio Berni.

Información sobre el curso en el siguiente flyer

 

Extracto de la nota realizada por la periodista Eugenia Iglesias para la revista Apertura de editorial El Cronista.